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nullHace unos días, aprovechando la promoción de Donostia Kultura que ya comentó Ki (siendo menor de 30 años y presentando la tarjeta de las casas de Kultura de Donostia te hacen un descuento brutal en entradas a acontecimientos organizados por Donostia Kultura) y debido a la insistencia de Ki, fui a ver “Yo me subí a un piano verde” de Millán Salcedo.
Siendo sincera, me daba un poco de pereza volver a ver el repertorio de tics, gestos y coletillas de siempre. Y de hecho, me costó un poco (como 5 min) entrar en la coña general que es la obra. Sólo decir que terminé llorando de la risa (y que me vino de perlas ese rato de risas). Fue curioso cuando Millán hacia uno de esos gestos tan suyos y un montón de señoras se partían el pecho a reír, y yo estaba como si nada. PEROOOO había momentos en los que casi solo se me oía a mi, con la consiguiente miradita del señor de mi derecha que creo que no comprendía que me hiciera gracia eso.


Es una obra sobre todo en general y nada en particular (no se si esto os suena ;)) y en la que el humor absurdo y los juegos de palabras son continuos. El remate fue el final “remember” con el sketch del “digamelón” y otros cuantos más…Fue cuando me di cuenta la influencia que han tenido en nuestras vidas Martes y Trece. ¿Quién no habrá dicho “venga”, “digamelón” o “por el amor de dos”?
Os pongo un vídeo de una entrevista en un programa de humor de la ETB.

Ya hay 3 Respuestas a “YO ME SUBÍ A UN PIANO VERDE”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Hace unos días, aprovechando la promoción de Donostia Kultura que ya comentó Ki (siendo menor de 30 años y presentando la tarjeta de las casas de Kultura de Donostia te hacen un descuento brutal en entradas a acontecimientos …..

  2. Ner dice:

    jejejeje, me creo que terminases llorando de risa… además es la magia del teatro, por televisión nada, pero estar rodeado de gente riendo y el buen rollito… despierta la fiera 😉
    ah, a mi también me pasa (siempre), eso de reir a destiempo, pero porque lo que me hace gracia a mi, no le hace al resto de gente y viceversa!!

  3. Ki dice:

    La verdad es que me lo pasé bastante bien.
    Lo más curioso de la obra es que a lo largo de los días iba cambiando e incluso había cachos hermosos que los omitía dependiendo de la aceptación que tuviese. Personalmente son las obras en las que mejor me lo paso.
    Como se que cambiaba? Porque la vi al final 3 veces, trabajando en el teatro es lo que tiene 😀

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