Feed de
Artículos
Comentarios

Hoy el Diario vasco publica una entrevista en la sección ‘ciudadanos’ de Begoña del Teso a una de las personas que más queremos Ki y yo…o la que más :). !!!Jose Luis Gorriti del Bar Gorriti de Donosti!!! alias… nuestro aita, jeje. Enlace a la entrevista

JOSE LUIS GORRITI, CALLE SAN JUAN, ESQUINA SAN LORENZO
«¿No crees que la pasión por los pintxos se deba acaso a nostalgia de los entremeses?»
Bar Gorriti: San Juan esquina a San Lorenzo. Desde 1921. Plantilla actual: José Luis,Pili, May,Ignacio, Edu, Javi, Xabi y Juantxo
BEGOÑA DEL TESO
bargorriti

José Luis en el Gorriti, abierto a las 6.45 hasta el anochecer. /USOZ
Hacia 1921 el local de la calle San Juan, frente al mercado, albergaba una tienda de comestibles. Sotero Gorriti lo convirtió en taberna. Su hijo era delineante municipal pero no pudo librarse del servicio militar y estuvo en la Guerra de África. Al volver, tras dos años de campaña, se hizo cargo del negocio. En 1957 sería el nieto de Sotero, José Luis, quien cogería las riendas. En aquel entonces en la barra no había cocina en miniatura (ahora casi tampoco) sino buenas, grandes y sabrosísimas aceitunas sevillanas, sardinas, anchoas, algún bocadillo pequeño y gildas. En la barra de hoy, todo eso y más cosas tal que queso con pomodoro seco italiano y huevo con gamba y mayonesa.
– ¿Es verdad que en el siglo pasado el autobús de San Juan paraba delante del Gorriti?
– Y tanto que sí. Aquí mismo. A veces el chofer me invitaba a dar una vuelta. Hacíamos el trayecto completo y me traía de regreso a casa. Y en la plaza Sarriegi paraban los de Orio e Igeldo. Me acuerdo que el de Igeldo llegaba cargado de casheras. Sólo venía un hombre, el famoso Julián. Solía comerse unas bombas de crema maravillosas. De las de antes.
– Había gente muy historiada por estos alrededores…
– Y tanto. ¿Recuerdas a Clarita?
– ¿La vendedora de periódicos?
– Los guardaba por la noche debajo del banco para no tener que cargar con ellos una y otra vez.
– Víctor, que también andaba entre el mercado y la calle San Juan, ¿no era…?
– ¿Cantante del Orfeón? Sí.
– Los ‘grises’ disparaban las balas de goma desde…
– Ciprián, la tienda del Boulevard esquina con Legazpi. La gente respondía desde Fermín Calbetón.

– Las casheras eran hembras de armas tomar.
– Pues ni te cuento cómo eran las vendedoras de anchoas y sardinas.
– ¡Aquellas gloriosas batallas entre ellas en las que volaba por los aires la madera donde tenían expuestas las anchoas!
– Eran tiempos soberbios. Cien casheras (entre casheras y revendedoras), carnicerías con dos muchachos de ayudantes y recadistas.
– La Pescadería…
– Venían turistas y sacaban fotos.
Nos estamos poniendo demasiado nostálgicos, ¿no cree?
– Los tiempos cambian y nosotros vamos con ellos. Cierto que ya no hay aceitunas como aquellas sabrosísimas sevillanas pero a cambio tenemos pomodoro siciliano.
Aaah. Ese tomate seco que le queda tan bien al queso de uno de los pintxos claves en el Gorriti.
– Tampoco está nada mal con puerro, jamón y apio.
– Seguro que no pero el que me está apeteciendo mucho ahora es el típico, clásico e inmortal de…
– Gamba, huevo y mayonesa, ¿no?
– Con aceituna, por favor.
– Si quieres, te pongo también un trozo de atún.
– Encantada. Supongo que en esa banderilla el único secreto es la calidad de los ingredientes.
– ¿El único? ¡Qué va! Se necesita maña para prepararlo bien y bonito. Porque sí, comemos con la vista. Y porque, aunque no lo creas, hasta dónde y cómo claves el palillo en la gamba, tiene su importancia en el resultado final. Y que ni el atún o la patata se te hagan migas al coger la banderilla.
– Poderío. Usted, cuando va de bares, ¿por dónde para?
– Voy poco y no por Lo Viejo. ¡Si ya no conozco a casi nadie del gremio! Además,un día entré en uno y me dijeron que ¡cogiera un plato para poner los pintxos! Ni que fuera yo francés… Me pareció una absoluta falta de psicología. Y en eso, en psicología parda, los bareros tenemos que estar bien instruidos. Con el tiempo, con la experiencia, aprendes a detectar quién va a tomar un pintxo, quién no, quién es francés, quien va de bares porque lo incluye el forfait de su viaje. Descubres también cómo recordarle al cliente de toda la vida que su médico le ha avisado de que no puede beber más de un vino al día o de que el chorizo le hace daño. Y también cómo negarle otra copa al desconocido que te viene cargadito…
Es normal que conozca a pocos bareros de lo Viejo… Su Gorriti es es la taberna más antigua del barrio… ¿O era el Tiburcio?
– A cada cual lo suyo: Nosotros somos el bar familiar más viejo porque nos establecimos en 1921. El Tiburcio es el bar-restaurante más antiguo: 1928. Déjame recordar algunos que ya no están: el Zarauztarra, situado donde abrieron el Zibbibo; El Iriondo… Por cierto, yo de bares voy en mi otro barrio, El Antiguo. Al Alaia y a la Bodeguilla.
– ¿Y al cine? Porque usted es cinéfago: 3.000 películas en su videoteca.
– Al Antiguo Berri o a Urbil. Y en mi casa he descubierto que con ese sistema de disco óptico de última generación, el Blu Ray, hasta las películas malas se ven espléndidas.
– Cuénteme la increíble historia del servicio militar de su padre.
– Sencillamente, se les olvidó licenciar a los de su quinta. Licenciaron a la de 1923 y a la de 1922 y los del 21 siguieron acuartelados. Tuvo que intervenir el Ayuntamiento donostiarra para que pudieran volver a sus casas. ¡El Ministerio confesó que se habían olvidado de ellos!
Recuérdeme la fecha del gran maretón de los años 50. El Gorriti es famoso porque conserva fotos de aquella gran ola.
– Fue un 28 de diciembre de 1951. Y sí, algunas se han estropeado con los años pero nos quedan unas cuantas en las paredes.
– Otras las quitaron para hacer sitio a esos cuadros tan hermosos…
– Mi esposa, María Ángeles, pintaba. Y también era muy fina haciendo esmaltes.
– Hablando hablando, se nos acaba la página y no hemos descifrado la frase del titular…¿el pincho como entremés? Curioso.
– No, mira, lo que yo quería decir es que la idea de la banderilla como bocado que acompaña a un vino o a una cerveza es también de otros tiempos. Ahora, un surtido de pinchos puede ser tranquilamente una señora comida a la que sólo le falte un buen café y, si caso, un buen pitillo o puro. Al comentar eso nos hemos acordado, cómo no, de…
– ¡Los 36 entremeses del Panier!
– Exacto. Aquellos entremeses, esos que ya no se sirven en casi ningún lugar, tenían una elaboración tan exquisita y costosa como cualquiera de nuestras mejores banderillas. Y sí, yo me acuerdo de aquellos cuidadísimos entremeses cuando veo a la gente sentarse a degustar una carta de pinchos. Ya no son aperitivo sino que constituyen una comida de cuchillo y tenedor.

Ya hay 8 Respuestas a “Entrevista a Jose Luis Gorriti, del bar Gorriti de Donosti”

  1. Oiane dice:

    ¿cómo puede ser que no haya ningún comentario todavía? jejeje, me he comprado el periodico, que lo sepais, y espero un autógrafo, jejejeje. Me ha gustado un montón la entrevista.

  2. Ki dice:

    Es un campeón!!

    Lo he leido y la verdad es que está muy bien la entevista 😀
    Este es mi padre!!! jejeje

  3. Ner dice:

    no podía faltar la alusión al blu ray, jeje, ni al donostiarra!!!

  4. Fer dice:

    Provecho!!, ya me dio ganas de probar todas cositas que aluden, hambre!!!!!!!

    salud por eso!!!

  5. […] the san Usefull Posts Clásicas de Tipitapa en Charli’s Bar* « Mundo Nòmada…Entrevista a Jose Luis Gorriti, del bar Gorriti de Donosti | NerKinet…La Policía Local de Armilla detiene a un joven de 20 años por amenaza con arma blanca en un bar […]

  6. Iñigo dice:

    Hola amigos! Soy el proveedor oficial de libros de José Luis y me lo he encontrado de sopetón en la red. Que majo sale! Recuerdos del librero! Agur!

  7. Ner dice:

    Hola Iñigo! Ya le vamos a decir a Jose Luis que se pase por aquí, !qué gracia! :)

Escribe un comentario