Feed de
Artículos
Comentarios

Precisamente el otro día hablaba de mi aversión a los bichos. Pues bien, desde hace meses, recibo la visita de un “bichejo” que es más grande que una mariposa pero más pequeño que un pájaro, rapidísimo, no me da tiempo a verle. Viene cada día miestras desayuno a eso de las 6.45, cada día tiene su rutina. Una pista que ya me hacía sospechar es su color negro, sus horarios nocturnos y lo rápido que mueve las alas. Confirmado: tengo un muerciálago en casa. Eso sí, no entra, pero pasa por mi balcón para subir a su madriguera que intuyo estará en la fachada. Ayyyyyyyyyyyyy.
Esta foto no es mi vecino, he dado con ella buscando información sobre qué hacer en caso de tener un amiguito de estos rondando por casa. El mío es diferente…. Enlace 1 Enlace2

Escribe un comentario